Adicciones: reconocer el problema y dar el primer paso
Alcohol, sustancias, apuestas, pantallas… La adicción no es falta de voluntad, y la recuperación es posible.
Una adicción aparece cuando una sustancia o una conducta (alcohol, cigarrillo, otras drogas, apuestas, videojuegos, redes sociales, compras) pasa de ser algo que hacemos a algo que sentimos que necesitamos, aunque nos esté haciendo daño. No es un defecto moral: involucra cambios en la forma en que el cerebro procesa el placer, el estrés y el control de los impulsos.
Señales de alerta
- Consumir o hacer la conducta más tiempo o en mayor cantidad de lo planeado.
- Intentar reducir o dejarlo sin lograrlo.
- Sentir un deseo intenso o malestar cuando no se consume.
- Descuidar responsabilidades, relaciones o actividades que antes importaban.
- Continuar a pesar de las consecuencias en la salud, el dinero o la familia.
- Ocultar o minimizar el consumo ante los demás.
Por qué cuesta tanto dejarlo
Muchas veces la sustancia o la conducta cumple una función: calmar la ansiedad, tapar la tristeza, desconectarse de problemas o sentirse aceptado. Si solo se quita, sin trabajar lo que había debajo, el riesgo de recaída es alto. Por eso la recuperación implica entender esa función y construir otras formas de afrontar el malestar.
Si te preocupa alguien cercano
- Habla desde la preocupación y no desde el reproche: «me preocupa verte así» abre más puertas que «eres un adicto».
- Evita discutir cuando la persona está bajo efectos del consumo.
- Cuida también tu salud mental: acompañar a alguien con una adicción desgasta, y pedir apoyo para ti es válido.
Cómo puede ayudar la terapia
La psicoterapia ayuda a aumentar la motivación para el cambio, identificar situaciones de riesgo, manejar el deseo de consumir y prevenir recaídas. Según la sustancia y la intensidad del consumo, puede ser necesario un manejo médico o un programa especializado; en ese caso, te orientamos hacia la atención adecuada. Dejar algunas sustancias de forma abrupta puede ser peligroso, por eso es importante hacerlo con acompañamiento.
Este artículo es informativo y no reemplaza una valoración profesional. Si estás en una crisis o pensando en hacerte daño, no esperes a una cita. Llama a la Línea 192, opción 4, Línea 106, Línea 123.